jueves, agosto 25, 2005

La música de las neuronas :: El mito del yo


«Los seres humanos no tenemos cerebro. Somos nuestro cerebro. Cuando le cortan la cabeza a alguien, no lo decapitan sino que lo decorporan. Porque es en este prodigioso órgano donde somos, donde se genera nuestra autoconciencia, el «yo» de cada uno. Por tanto, lo que llamamos «yo» no es separable del cerebro. Si dijéramos «el cerebro me engaña», la implicación sería que mi cerebro y yo somos dos cosas diferentes. Mi tesis central es que el «yo» es un estado funcional del cerebro y nada más, ni nada menos.
El «yo» no es diferente del cerebro. Ni tampoco la mente. Son unos de tantos productos de la actividad cerebral, a partir de la cual hemos llegado a la Luna y tenemos posibilidades ilimitadas de hacer realidad nuestros sueños.

El cerebro es una entidad muy diferente de las del resto del universo.
Es una forma diferente de expresar todo.
La actividad cerebral es una metáfora para todo lo demás.
Somos básicamente máquinas de soñar
que construyen modelos virtuales del mundo real.»


Conversaciones con Rodolfo Llinás

En El cerebro y el mito del yo, libro con prólogo literario de Gabriel García Márquez, Rodolfo Llinás, uno de los creadores de la neurociencia moderna, presenta un original punto de vista de la evolución y la naturaleza de la mente. Hubiera preferido un prólogo musical hablando de "la música de las neuronas", pero el de Gabo no está nada mal para ayudar reconocer la poesía de la neurociencia a quienes de entrada encuentren estos abordajes científicos fríos, mecánicos y poco iluminadores. Este libro les dará otra perspectiva...
Pueden leer estas Conversaciones con Rodolfo Llinás para abrir boca.



De acuerdo con Llinás, el “estado mental” evolucionó para permitir las interacciones predictivas entre las criaturas vivas con movimiento y su medio ambiente. Él ilustra la evolución temprana de la mente a través de un animal primitivo, la Ascidiacea, un tunicado cuya forma larval adulta tiene un ganglio similar a un cerebro que recibe información sensorial acerca del medio ambiente circundante. La forma adulta de este animal se adhiere a un objeto estacionario y digiere la mayor parte de su propio cerebro, lo cual sugiere que el sistema nervioso evolucionó hasta permitir el movimiento activo en los animales. Para moverse con seguridad en el medio ambiente, una criatura, cualquiera que ella sea, debe prever el resultado de cada uno de sus movimientos con base en los datos que le llegan por los sentidos. Por tanto, para Llinás la capacidad de predicción es probablemente la función primordial del cerebro, hasta el punto de que podría decirse que el “sí mismo” es el centro de la predicción. El núcleo de la teoría de Llinás es el concepto de oscilación. En muchas neuronas, la actividad eléctrica se manifiesta como variaciones oscilatorias representadas por oscilaciones de mínimo voltaje a través de la membrana celular. En los picos de esas oscilaciones se presentan eventos eléctricos mayores, que son la base de la comunicación entre las neuronas. Como cigarras que suenan al unísono, los grupos de neuronas, a su vez, oscilan en fase con otros grupos distantes, creando una especie de resonancia. Esta simultaneidad de la actividad neuronal es la raíz neurobiológica de la cognición, y aunque el estado interno que denominamos “mente” es guiado por los sentidos, también es generado por esas oscilaciones dentro del cerebro. Es así como, de cierta manera, podría decirse, según Llinás, que la realidad no solo está “allá, afuera”, sino que existe una especie de realidad virtual.



A partir de estos dos postulados, Llinás explica el movimiento, los sueños, la encefalización de los seres vivos, la conciencia, los patrones de acción fijos una especie de modelos universales con los que todos venimos al mundo, las emociones, la memoria y el lenguaje. Finalmente, Llinás explica la comunicación entre los diversos seres vivos y aventura algunas opiniones audaces sobre la Internet y su significado en la evolución de la especie humana. La exposición de la evolución y del desarrollo de la conciencia que presenta Llinás es lo suficientemente accesible e intrigante como para despertar el interés del lector, tanto desde el punto de vista científico como desde el punto de vista filosófico. Con base en la investigación de muchos años, este libro explica nuestra conciencia como el vínculo sincrónico entre el sistema tálamo-cortical y el movimiento físico. Ilustrado con delicadas imágenes artísticas y científicas en respaldo a las teorías expuestas, el libro de Llinás plantea varios desafíos científicos y epistemológicos.

Fuente

Conversaciones con Rodolfo Llinás

domingo, agosto 21, 2005

El cuerpo sin órganos


Aquí, rodeado por una tierra impetuosa por donde pasan los vientos marineros, aquí siento que ningún hombre puede responder a las preguntas y sentimientos que tienen vida propia en lo profundo de su ser, pues los mejores en las palabras también se equivocan cuando quieren dar a entender lo más sutil y casi indecible.

[Rainer Maria Rilke]


Un cuerpo sin órganos lo suponemos experimental, por eso nunca está dado; lo que llamo cuerpo sin órganos es una especie de límite que, en una lógica del deseo, se debe abordar, o debemos aproximárnosle. Sí, lo mejor que se puede hacer es aproximársele, porque, puede ser que, si se hace algo más que aproximársele o tender a él, entonces el cuerpo sin órganos se volcará sobre sí mismo y nos esgrimirá su rostro de muerte. Es necesaria mucha prudencia para hacerse un cuerpo sin órganos, es necesaria mucha prudencia para no hacerlo saltar, mucha paciencia. En todo caso, por una muy fuerte razón, si es un límite al cual aproximarse prudentemente, es porque para aproximarse hay que salvar las trampas. Sabemos que justamente es por las líneas de fuga que llegamos a aproximarnos el cuerpo sin órganos. ¿Fuga de qué? ¿Qué se fuga?

Comenzamos a tener ideas sobre el asunto, y de otra parte, no todas las líneas de fuga son válidas. Y sin embargo, una vez más, voy a considerarlas al comienzo como equivalentes: la línea de fuga droga, la línea de fuga revolucionaria, que, sin embargo, son completamente diferentes las unas de las otras, no busco, por el momento en que son diferentes, aunque ese sea finalmente el problema: ¿cómo pueden a la vez empalmar las unas sobre las otras y cómo pueden ser completamente diferentes, no poner en juego las mismas máquinas?

libres conexiones, comentarios, multiplicidades intensivas, expansiones...

Amar la vida es amar el cambio, la corriente, el perpetuo movimiento. El vitalista no ha domesticado la vida con sus hábitos porque sabe que la vida es algo mucho más fuerte que uno mismo.

Una vida gozosa como una alegría del crecimiento, no edificada sobre el resentimiento, ni sobre el odio, ni sobre las desgracias. Una alegría que no necesita de las desgracias de los otros para existir.

[Maite Larrauri. El deseo según Deleuze]

Ser curioso, salirse de los caminos marcados, abrirse al mundo y ser receptivo a todo lo que nos rodea puede ayudarnos a descubrir ideas que tengan el potencial de unirse y formar algo nuevo.

[Roger von Oech. Una patada en el trasero ]

Parece que no hay ninguna pega para entusiasmarse lo mismo estando en una ferretería, en una tienda de animales, en una estación de tren o en una farmacia. Nada se debe despreciar. Se trata de buscar, mirar y probar cosas nuevas.

Claro que las cosas nuevas tienen un lado excitante y revitalizador pero también crean cierta inseguridad porque pueden abrir puertas que no se pueden volver a cerrar y esto conlleva vivir con lo que se descubre. Pero precisamente ése es el riesgo que corre el vitalista. Cuando se fluye con la vida no se elige la rutina cotidiana porque dé seguridad. Ni da pereza alguna gastar energía en romper esa rutina si ya no sirve. El que participa de vivir sabe que al encerrarse en lo de siempre también está negando el paso a lo nuevo y elige apostar.

Si apostar por lo nuevo nos inquieta podemos probar con cosas que no sean una amenaza como cambiar el sofá de sitio, escuchar otra emisora de radio o cocinar una receta exótica. Se trata de encontrar una seguridad interior de que lo que yo pienso o hago es nuevo y valioso pero con límites y sin fanatismos. Quizá así estemos en buen camino para conseguir un entusiasmo natural. Luego se verá si eso que yo considero nuevo y valioso se confirma en el mundo social. Pero eso es otra historia.

[Magdalena Tirado. El entusiasmo]


Novart

Entonces, es deber tener un cuerpo. Todo en el universo tiene un cuerpo. Están los cuerpos materiales, vegetales, animales, humanos, cósmicos y hay más. Tenemos los cuerpos inmateriales, las sensaciones, las ideas, las percepciones. Un cuerpo ya lo tenemos y siempre estamos haciéndolo. Un cuerpo nunca preexiste, es siempre el resultado de una mezcla. Un cuerpo será así una potencia y una potencia siempre se definirá en la relación con otras potencias. Por eso cuando hablamos de Un cuerpo, este Un designa siempre una multiplicidad. Deleuze dirá que podemos decir: un cuerpo, un pueblo, un mundo, que no habrá diferencia de naturaleza entre estos términos.

Aquí empieza a plantearse un problema: ¿cómo se constituye un cuerpo, cómo se lo crea? Un cuerpo es ante todo un conjunto intenso. Se maneja por coordenadas y no por ordenadas. Si es una multiplicidad no va a responder a un centro (Yo, Ente, Idea, Sujeto) ni a una ley (Sistema, Estado, Estructura Religiosa). Deleuze tomará de Artaud su creación poética del Cuerpo Sin Órganos para convertirla en una formula conceptual por excelencia para los cuerpos y su funcionamiento, su composición. El "CsO" va a ser un cuerpo sin organización, sin un orden preexistente (un orden siempre es de carácter preexistente y deviene de un sujeto con voluntad de dominio), sin ley trascendente. Organización será sinónimo de Organismo, Órgano, Estado, Aparato, Tribunal, Yo, Significado, Significante...

Es interesante resaltar que Deleuze no va a utilizar jamás el termino energía y si va a llamar intensidad o fuerza a lo que recorre y llena el cuerpo sin órganos. Más aún, uno de sus conceptos más importantes va a ser Devenir. El devenir será lo que asegura no quedar estratificado, endurecido, tomado por la Organización. Los componentes intensivos del "CsO" serán líneas de fuerza que atraviesan y arrastran a cada "CsO" haciéndolos variar cada vez de Naturaleza según el acontecimiento que los envuelva. No habrá cambio de intensidad sin cambio de naturaleza para el "CsO". Así, no será la energía de un cuerpo lo que lo defina sino a qué Naturaleza pertenece según la fuerza que lo atraviesa.

El "CsO" deleuziano es también una critica política al sentido del cuerpo actual y capitalista. El CsO es nómada. El Cuerpo capitalista es sedentario. El CsO está siempre en devenir y no se diferencia de él. El Cuerpo capitalista permanece siempre idéntico a un Yo. El CsO pertenece al orden del tiempo espiritual. El Capitalista al espacio-tiempo material. El CsO es múltiple, su Ser es el del Devenir. El Capitalista responde a la ideo del Uno, su Ser es una Unidad. El CsO siempre se está haciendo y creando. El Capitalista preexiste, viene dado y sigue reglas fijas. El CsO es creativo, expresivo, sin imagen. El Capitalista es informativo, copia, reproduce una imagen. El Cso es exterior e interior a la vez y recorre un plano inmanente. El capitalista, su interior es siempre el resultado de un exterior que lo interioriza cada vez más y vive en un plano trascendente. Por ello un taller de filosofía debe adquirir todo su sentido desde la perspectiva intempestiva que plantea su nombramiento.

Taller [Blog]: Creación, funcionamiento, prueba, error, experimentación con diferentes materiales, devenir con diversas expresiones, composición. Poner en marcha la máquina para atravesar los caminos. La Lógica debe ser como la ruta, dirá Deleuze, uno debe estar allí siempre en movimiento, si te detenés te pisan. ¿Dónde están los Cuerpos Sin Órganos? Momentos nítidos en la vida del CsO. En el cine de Ozu, el primer cine de Wenders, el del Godard, el de Syberberg. En la música de Debussy, de Messiaen, de Mozart, del Zen. En la pintura de Bacon, de Klee, de Tintoretto. En la filosofía de Spinoza, de Nietzsche, Bergson, Foucault. En la literatura de Artaud, de Henry Miller, de Melville. En la danza butoh. En el teatro de Tadeus Kantor. En la química de Prygogine. En un devenir revolucionario: asamblea popular, cacerolazo, creaciones colectivas intempestivas, etc.

Desde el origen de los tiempos se pasea el CsO, siempre diferente a sí mismo, confundiéndose en todo para que todo sea una intensidad singular. Para que cada gota de la ola sea distinta y gracias a su diferencia y unión intensiva nos haga quedar maravillados ante su estruendo en la superficie que será la nuestra, la de nuestro cuerpo y alma reunidos por la misma piel. Por eso lo más profundo es la piel, como dijo Paul Valery. Porque hasta la más pequeña molécula de nuestro cuerpo "conoce" a su cuerpo sin órganos y sabe que allí anida su gracia. Por eso el ser es una multiplicidad y todo habla de él, una gota, un color, una idea, un animal, una molécula tienen el poder de hacer hablar al Ser, de hacerle conocer, experimentar, todo lo que el Ser por sí mismo no conocería.

[Lamberto Arévalo. Tener un cuerpo]


Kenji Siratori

En "Diferencia y repetición" te referías al inventario de todas esas imágenes que proponen al pensamiento fines autónomos para mejor obligarlo a servir a fines poco confesables; todas se resumen en la consigna "tened ideas justas".

Buena voluntad del pensador que busca "la verdad". Imagen de un "sentido común" (armonía de todas las facultades de un ser pensante) luego la de reconocer, la del error y por último la imagen del saber como lugar de verdad, y la verdad como lo que sanciona respuestas y soluciones a preguntas y problemas supuestamente "dados".

Lo interesante es precisamente lo inverso:

1- Pensamientos que no procederían de una buena naturaleza y de una buena voluntad, sino que vendrían de una violencia sufrida por el pensamiento.

2- Pensamiento que no se ejercerían a través de un acuerdo sino que llevarán a cada facultad al límite de discordancia con las demás.

3- Pensamientos que no se encerrarían en el reconocimiento, sino que se abrirían a encuentros y se definirían siempre en función a un Exterior.

4- Pensamientos que no tendrían que luchar contra el error, sino que tendrían que desprenderse de un enemigo más poderoso, la tontería.

5- Pensamientos que se definirían en el movimiento de aprender y no el de saber, y que no dejarían a nadie, a ningún poder, el papel de "plantear" preguntas o de "poner" problemas.

Hablar de un autor (Foucault, el orden del discurso) es someter el pensamiento a una imagen y hacer de la escritura una actividad diferente de la vida, que tendría una finalidad en sí misma.

En tu trabajo con Guattari opusiste rizoma a árbol.

Nos plantan árboles en la cabeza: el de la vida, el del saber, etc. Todo el mundo reclama raíces. El poder es siempre arborescente. Casi todas las disciplinas pasan por esquemas de arborescencia: la biología, la informática, la lingüística (los autómatas o sistemas centrados). Lo del árbol no es una metáfora, es todo un aparato que se planta en el pensamiento, un funcionamiento para obligarlo a ir por el buen camino, el de las ideas justas. En el árbol hay todo tipo de caracteres hay un punto de origen, germen o centro; es una máquina binaria o principio de dicotomía con sus ramas repartidas y reproducidas perpetuamente, sus puntos de arborescencia; eje de rotación que organiza los círculos alrededor del centro y las cosas en círculos; es estructura, sistema jerárquico de transmisión de órdenes, con instancia central y memoria recapituladora; hay un futuro pasado, una raíces y una copa, toda una historia, una evolución, un desarrollo o momento de desarrollo.

Se acabaron las máquinas binarias: pregunta-respuesta, masculino-femenino, hombre-animal, etc. ... Una buena manera de leer hoy día sería tratar al libro como a una canción, ver una película, un programa de televisión; cualquier tratamiento especial del libro corresponde a otra época. Las cuestiones de dificultad o de comprensión no existen. Los conceptos son exactamente como los sonidos, los colores, las imágenes: intensidades que nos convienen o no, que pasan o no pasan.

[Gilles Deleuze. Diálogos]


deviantart

...pero hay que sentir que es la misma cosa; todos esos son los aspectos de la misma cosa: libres conexiones maquínicas. Todo el dominio de las conexiones maquínicas oponiendo sus libres conexiones a otros dos tipos de conexiones o relaciones: las relaciones mecánicas o las relaciones finalistas; pues las relaciones mecanicas y las relaciones de finalidad son constitutivas del organismo; al contrario el dominio de las conexiones maquínicas, cuando dos cosas hacen máquina la una con la otra, y se puede avanzar este problema: ¿en qué condiciones dos cosas, dos seres o dos cosas cualquiera se puede decir que forman una conexión maquínica? ¿qué se necesita y en qué circunstancias se forman tales conexiones? Esto no hace parte de los problemas que aún tenemos.

En todo caso, esas conexiones maquínicas que se suponen que pasan sobre el cuerpo sin órganos constituyen precisamente todo el dominio de las máquinas que hay que llamar a-significantes: no quieren decir nada, se definen unicamente por su uso, su funcionamiento, un punto es todo, no son objeto de interpretaciones, asi como las intensidades no son objetos de interpretación. El cuarto dominio es el de las máquinas a-significantes.

Esas máquinas a-significantes están particularmente ligadas a un régimen que yo llamaría por comodidad el régimen signo-partícula, y esto se opone a los estratos puesto que los estratos, al menos el segundo, el estrato de significancia, implica otro régimen del signo, el régimen del signo bajo el significante, y que desde el inicio yo intentaba oponer al régimen del signo-partícula o al régimen donde el signo remite al signo al infinito bajo un significante que constituye la máquina de interpretación. Al contrario, la máquina de experimentación sobre el cuerpo sin órganos es la pareja signo-partícula.

Sexta determinación posible de lo que pasa sobre el cuerpo sin órganos, por oposición a los estratos. Habría que decir que los estratos definen los territorios o los procesos de reterritorialización. Lo que pasa sobre el CSO, y por esto el CSO como matriz intensiva está desierto, no siendo el desierto, del todo, algo vacío y despoblado, sino siendo precisamente el lugar habitado por las multiplicidades intensivas, por una muta, es el sitio de las mutas, lo que pasa sobre el CSO a ese nivel, por oposición a las territorialidades, son líneas de desterritorialización.

[Gilles Delueze.
Curso del 14/05/73]


M

Devenir desorganizado, meticulosamente, literalmente una vía superior, o lo que Nietzsche llamaba la gran Salud, deshacer la significación y las interpretaciones, no para devenir una especie de estúpido, sino para hacer una verdadera experimentación, es decir devenir un experimentador, y en fin devenir un nómada aún sobre el lugar, v.g. deshacer los puntos de subjetivación, todo eso es extremadamente difícil, no basta con encular el campo para hacerse nómada, no basta dejar de interpretar para devenir un experimentador y sobre todo no basta con desorganizar el organismo para devenir un cuerpo sin órganos con las cosas que pasan sobre él, y cada vez, puede ser mortal. Sobre todo cuando uno ya no se sostiene en los estratos, y los estratos funcionan como vendajes, en un cierto sentido, eso nos impide estallar.

Lo que me fascina es la coexistencia de los dos, de los tipos, la manera en que la gente bordea todo el tiempo el hundimiento posible y después la experimentación, si bien que si se va muy suave, -ver a Castaneda-, y en todas esas tentativas, hay una temor, y todas las razones para tener temor, no sólo al nivel más evidente de la desorganización, sino también a nivel de la desubjetivación, es que los puntos de anclaje a partir del punto de subjetivación, son muy preciosos, cuando no hay punto de anclaje, comienza una especie de angustia, hay todo tipo de formaciones de angustia que corresponden a la defección de los estratos.

He aquí, he hablado de un montón de nociones y el deseo de que ustedes las complementaran.

Un libro, mientras no se lee, es solamente ser en potencia,
tan en potencia como una bomba que no ha estallado. Y todo
libro ha de tener algo de bomba, de acontecimiento que al
suceder amenaza y pone en evidencia, aunque sólo sea con su
temblor, a la falsedad.

Como quien lanza una bomba, el escritor arroja fuera de sí, de
su mundo y, por tanto, de su ambiente controlable, el secreto
hallado.

Lo que se publica es para algo, para que alguien, uno o
muchos, al saberlo, vivan sabiéndolo, vivan de otro modo
después de haberlo sabido; para librar a alguien de la cárcel
de la mentira, o de las nieblas del tedio, que es la mentira
vital.


[María Zambrano: Por qué se escribe]

sábado, agosto 20, 2005

Tecnociencia · Ciberculturas · Teorías Cyborg


"Es tan fácil y complaciente para la gente vieja decir eso, somos los últimos. No es verdad, el trabajo ahora es asegurarse, escribir y luchar para que haya más voces críticas"

Susan Sontag cuando le planteaban si gente como ella eran las últimas voces críticas.


2005. A estas alturas, comienzos del siglo XXI, resulta incomprensible seguir anclados en la mentalidad fortaleza, en la defensa irracional del pensamiento feudal de tu disciplina, en defensa de tu pequeño mundo/castillo desde el que disparar flechas (por suerte inofensivas) a todo otro pensamiento que desprecian sin llegar a molestarse ni en conocerlo. Hay que denunciar que estos robots "intelectuales" y unidimensionales tengan la pretensión de defender a autores rizomáticos y multiesféricos como Deleuze o Sloterdijk, cuando no hacen otra cosa que defender el impotente pensamiento binario bueno/malo, mío/tuyo, convirtiendo obras coloristas, fértiles e inspiradoras en caricaturas planas, estrechas y chatas en blanco y negro. Estos autores no necesitan mi defensa frente a los distorsionadores que tratan de caparles, arrebatándoles su energía y su fuerza. Primero porque intentan prostituirles pero no lo logran, segundo porque sus obras se defienden por sí mismas. Como siempre, no hacer caso a los intérpretes fundamentalistas, ¿para qué leer a las malas copias pudiendo leer los originales?

A pesar de las protestas de la policía anticientífica y cualquier otra policía inquisitorial continuaremos, junto con l@s leyentes que aportan pistas en sus comentarios, abriendo y explorando nuevos territorios para la creación, el pensamiento y la acción. Una de las maneras es continuar dando a conocer a través de este blog webs que interconectan artes, ciencias, pensamiento cyborg y filosofías libertarias de modos creativos y fértiles.
Hoy dos más: plektopoi y ediciones simbióticas.

Resulta que ni recuerdo cómo llegué a ella en mis navegaciones, lo que no puedo olvidar es encontrar una web llamada plektopoi, entrar a ella y encontrarme esto: Tecnociencia · Ciberculturas · Teorías Cyborg Bataille, Foucault, Borges, Wittgenstein, Simmel, Merleau-Ponty, Virilio, Haraway, Sloterdijk, Certeau, Wodiczko, Stelarc tecnociencia, hipertextos, vinculaciones. Quienes visitéis este blog os podréis imaginar mi sorpresa ante esa unión y conexión rizomática de autores, creadores y temáticas.
Tras visitarla y leer los textos incluídos en ella considero a plektopoi una de las webs más recomendables que he encontrado últimamente. Ofrece materiales teóricos sobre estos temas, áreas para el trabajo en red, secciones de información más personal y sugerencias de páginas web que el mexicano Martín Mora-Martínez visita con frecuencia.
En la web afirma que pretende crear el entorno para el desarrollo del proyecto de investigación "De la biopolítica a la antropotecnia", en donde se estudian los dispositivos de creación de subjetividades en relación con la bioética, la investigación genómica, la eugenesia y la eutanasia, las modificaciones del cuerpo, las teorías cyborg y, en general, el impacto de las nuevas tecnologías en la vida y en lo humano.



Unos fragmentos de uno de los textos de plektopoi:
Ciberculturas y psicología social de Martín Mora-Martínez:

Resumen: En esta conferencia el autor presenta un proyecto en
el que se plantea explicar lo psicosocial a partir de las
nuevas tecnologías. Para ello, utiliza los panópticos, las
redes de movimientos sociales y la música industrial como
cajas de herramientas para analizar los aspectos psicosociales
en la cibercultura. Los panópticos son espacios centralizados
de vigilancia y control utilizados como elemento disuasivo
resultado de las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC). Las TIC han permitido también la creación
de redes que aspiran a promover movimientos sociales
alternativos. A su vez, la música industrial recupera
tradiciones culturales diversas como el futurismo italiano, la
Bauhaus y el dadaísmo y, al igual que la psicología social, se
plantea la relación dilemática entre la tecnología y lo
humano.


2. Psicología social y ciberculturas

En honor a la justicia, debo señalar que no he tenido una formación
académica, en estricto sentido. Entré a trabajar como asistente de
investigación en la Universidad de Guadalajara por una casualidad:
por haber hecho la tesis de licenciatura sobre el modelo de las
"representaciones sociales" de Serge Moscovici, un autor clásico en
la psicología social. Debo revelar que hice la tesis por curiosidad
y mucha frivolidad: porque nadie me explicaba suficientemente el
modelo, porque abordaba la representación social del psicoanálisis y
esa sí era mi formación más consistente, porque sus trabajos estaban
en francés -y yo estaba aprendiendo francés-, y no porque me
interesara demasiado Moscovici. Como nadie en la facultad había
hecho una tesis escrita y un documental en vídeo sobre ese autor, me
invitaron al proyecto. Contactaron conmigo y me reclutaron de un
periódico en donde yo trabajaba haciendo una revista de literatura,
escribiendo "versitos y cuentitos". Por eso digo que no tengo una
larga experiencia académica. Lo que intentaba hacer con el doctorado
en psicología social, con el trabajo aquí en la Autónoma, era
sacarle jugo a toda aquella mezcla de literatura y psicología.
Porque no iba a dejarlo tirado en la basura y "volverme académico"
de la noche a la mañana, que, por otro lado, es una cosa que no me
apetece demasiado como forma de vida. Con este largo preámbulo entro
básicamente en el asunto de la charla que es: cómo quiero vincular,
en el proyecto de investigación que me planteo, lo psicosocial con
las ciberculturas. De entrada, contemplo dos flancos.

Primero, por el de los llamados "movimientos sociales". Y segundo,
por la música, que es una de mis pasiones —de hecho debo confesar
que es mi pasión principal, que me importa más la música que la
lectura. Por lo mismo, quiero trabajar la música y, sobre todo, una
clase específica de música que se aglutina en lo que ha dado por
llamarse "Dark wave". Cuando ustedes van a una tienda de discos a la
sección "Dark", siempre encuentran todo "lo raro", así como en la
sección "New age" encuentran todo lo que no pueden meter en ningún
lado. En "Músicas del mundo" entra todo, como si alguna música no
fuera del mundo. En dark wave caben música industrial, música
fetish, EBM (electronic body music), synthpop, música gótica,
electrowave y, en algunas tiendas de discos, incluso hasta una
música que están haciendo ahora algunos grupitos gringos que es un
poco chatarra o basura: el nu metal.

A mí me gusta la música industrial y es el género que trabajo en mi
estudio. He escogido algunos ejemplos de música industrial para
analizar cómo ese tipo de música puede ser un heurístico que
explique la forma cómo se conceptualiza lo psicosocial, la relación
entre el cuerpo y la tecnologías, y al mismo tiempo, cómo
desafortunadamente este tipo de arte contemporáneo no entra a formar
parte de los estudios de la psicología social al uso. Existe una
razón para esta ausencia y que me parece importante: por la
utilización del concepto de "cultura", con todo lo que puede
colocarse allí, en la psicología social —la que conozco, al menos—
que suele emplearse como mero pretexto, como simple tema para meter
en la psicología social más tradicional y más academizada.

2.1. Estudios culturales

Para hablar de primera mano, daré también una vistazo rápido
al cómo conocí los estudios culturales. Cuando estaba haciendo
la tesis doctoral, quería trabajar un tema que tenía que ver
con el arte y la crítica social: las propuestas de arte
público crítico de un diseñador polaco-canadiense, Krzysztof
Wodiczko.

Casi todas las referencias de análisis apuntaban a algunos
autores clave, desde los teóricos de la cultura y los
antropólogos llamados posmodernos —como Marcus, Geertz,
Clifford, entre otros—, y terminaban con una serie de autores
con unos nombres rarísimos que yo nunca había leído, como
Gayatri Chakravorty Spivak, Homi Bhabha, Arjun Appadurai. Són
autores que trabajan estos temas desde los llamados estudios
culturales en varias versiones -porque los estudios culturales
son como una especie de gran fraternidad universal que
aglutina diferentes religiones. También, los autores que se
dedican a la literatura y que hacen estudios de, por ejemplo,
el constructo de "género", como la propia Donna Haraway en
algún momento o, más recientemente, Slavoj Zizek, quien
intenta hacer una serie de análisis de la cuestión de género
utilizando a pensadores que son más cercanos a la psicología:
Lacan o el mismo Freud, por ejemplo.

2.2. Estudios de la ciencia: el caso Sokal

Los estudios de la ciencia, en términos muy generales, son
otro ámbito de trabajo en donde incluso por idiomas hay una
diferenciación muy clara. Los estudios culturales son hechos
básicamente en inglés y en chicano, o en spanglish, porque hay
mucha gente de las universidades del norte de México y del sur
de Estados Unidos que se dedican a esto. Por otro lado, hay
una serie de propuestas que se llaman "estudios de la
ciencia", que tienen que ver básicamente con la tradición
francesa y con el inglés de Inglaterra, y no tanto con el
inglés de Estados Unidos. Son como dos imperios muy peculiares
e interesantes de analizar porque evidentemente, como todos
sabemos, en la academia lo que a veces pesa más son las
patadas y los golpes debajo de la mesa, más que los discursos
que convenzan.

La idea básica que quiero subrayar es que en el caso de los
estudios de la cultura se ha construido una categoría
omnicomprensiva que es la cultura y en el de los estudios de
la ciencia es la ciencia. En ambos casos el problema de fondo
es que se construye una entelequia, una concepto de una
metafísica que absorbe todo. Entonces, en un lado, "todo es
cultura", y por lo tanto los antropólogos posmodernos afirman
que la cultura es como un texto y lo que hay que hacer es
traducirlo, reconstruirlo, etcétera. En el otro lado afirman
que "la ciencia es un ámbito en donde entra todo" y lo que hay
que hacer es analizar qué es la ciencia, qué es lo científico
y cómo dibuja el entramado general de lo social. En las dos
posturas argumentales el meollo problemático es que, al final,
lo que construyen es una entelequia nueva, tal y como hace
tiempo existía la entelequia de lo humano o de lo social. Por
fortuna, las teorías totalizadoras pueden ser desmanteladas
también, si uno las toma con aplomo y no les hace caso de
manera irreflexiva. Finalmente, como dice Wittgenstein, no hay
que preguntarse qué significan las cosas, sino qué se quiere
decir con ellas y cómo las usamos. Así que si uno quiere jugar
a ese juego del lenguaje, el dilema es participar en el juego
o quedarse excluido. [...]
La aparente controversia en el ejemplo de Sokal y Bricmont y
que involucra a las dos modas académicas que he apuntado (la
de los estudios culturales y la de los estudios de la
ciencia), focaliza su atención acerca del supuesto problema de
los usos correctos de los conceptos, la pertinencia, el
conocimiento: la existencia de dominios académicos cerrados,
exclusivos. Uno puede reaccionar ante este tipo de
planteamiento diciendo que cómo se atreven a cuestionar la
producción contemporánea de las ciencias sociales a partir de
la pureza de lenguaje de los conceptos, a partir de la idea
metafísica de que hay un sentido cerrado en los conceptos y
no, justamente, un uso en un juego de lenguaje. El hecho es
que la gente que se pueda sentir más implicada con los autores
parodiados se ha incomodado. Yo mismo, en ese tiempo apreciaba
enormemente a Virilio, y me enojó mucho que se metieran con
él, y no entendía por qué lo hacían si me caía tan bien. Pero
cuando uno lo ve sin tanta efervescencia, uno acepta que es
pertinente, como decía Wittgenstein, que de vez en cuando haya
una terapia de lenguaje. Da lo mismo si es políticamente
correcto o no, pero sí es pertinente meterle ruido al asunto
para que se mueva algo, porque luego se acartona todo y se
convierte en una moda, en el peor sentido. Lo cierto es que el
llamado "asunto Sokal" finalmente fue una moda que no sé en
que ha terminado ahora (al menos no he seguido sus
discusiones).

2.3. Punto de inflexión: Bloom, Rorty, Sloterdijk

Lo siguiente que me gustaría plantearles es que en estos
ámbitos de "moda académica" hay dos autores que quisiera que
también tuviéramos presentes. Uno es Harold Bloom a quien
darán el Premio Cataluña en este año. Harold Bloom es un
crítico literario, como insiste en definirse, un crítico de la
cultura literaria que está peleando siempre con las modas de
Estados Unidos, denunciando lo que él llama "las escuelas del
resentimiento", que son los estudios culturales que siempre
están utilizando toda clase de argumentos para desmantelarlo
todo —entonces siempre están resentidos. Bloom escribió un
libro que se llama “El canon occidental”, que también levantó
polvo porque al final del libro planteaba cuál es su canon, es
decir, cuáles creía que eran los autores importantes en la
literatura en lengua inglesa y en alguna parte en lengua
castellana. Y la primera parte del libro es una explicación
que tiene que ver con los autores canonizados. La discusión de
“El canon occidental” fue entre gente que evidentemente no había
leído el libro, que se quedó con la anécdota de que había un
autor que se atrevía a decir que uno de los mejores autores de
lengua inglesa es Shakespeare, en primer lugar. Eso sí lo
dice. Afirma que Shakespeare ya ha inventado todo, que de
hecho ha inventado la naturaleza humana.

El otro autor que me gustaría que recuperaran se llama Rorty,
Richard Rorty, que vino a Girona hace cuatro o cinco años a la
cátedra Ferrater Mora, en la Universidad de Girona, y dio un
ciclo de conferencias sobre el pragmatismo, que ha sido como
su alegato contemporáneo. Richard Rorty también se está
metiendo en muchos problemas como filósofo en Estados Unidos
porque defiende la recuperación del pragmatismo. Algunos lo
llaman neopragmatismo, pero es el pragmatismo de William James
y de James Dewey. En lugar de discutir otra vez la metafísica
—qué es el hombre, qué es la naturaleza humana, la verdad de
estas cosas—, se trata de hablar de cuáles son los problemas
éticos, cuáles son los efectos concretos de la discusión
filosófica y cuáles son los asuntos que nos importan. Rorty
dice que hay asuntos importantes como la clonación, la
biotecnología, la fertilización in vitro, la eutanasia, que
son problemas que los filósofos no discuten de manera
ordinaria, porque siguen pensando en cosas muy metafísicas.

Para aterrizar en lo más concreto les mencionaré a otro autor
sumamente interesante. Se llama Peter Sloterdijk y está
sonando en las últimas fechas. Los franceses lo están poniendo
de moda con la discusión sobre "el posthumanismo". Los
ingleses todavía no lo han descubierto, pero seguramente
cuando lo hagan y empiecen a proliferar los readers, entonces
todo el mundo comenzará a citarlo. Por fortuna, en España hay
filósofos que están reflexionando con, a favor y en contra de
Sloterdijk. Es el caso de Fernando Savater, José Luis Pardo,
por ejemplo. Ya hay un número de Archipiélago
(http://www.archipielago-ed.com/), el 45, dedicado al tema.
Es un autor que también entra dentro de todo este juego,
porque es un autor que dice que hay que pensar en cómo
se está construyendo la idea de lo humano o cómo se puede
generar una idea distinta de lo humano.

2.4. Panópticos y redes

Llegamos ya a los dos ejemplos sobre los que me gustaría
trabajar y sobre los que he estado parasitando información
tanto en el seminario como en la sesión de hoy. En el caso de
las ciberculturas, una de las áreas de trabajo tiene que ver
con la utilización de las tecnologías, de las llamadas TIC, es
decir, de las tecnologías de la información y la comunicación,
y más concretamente con el artefacto que es el ordenador y con
los efectos sociales que tiene su uso. Para explicar un poco
lo que es un panóptico creo que debería hablar del proyecto
Echelon y para explicar la idea de lo que es una red debería
hablar de Indymedia.

El proyecto Echelon surgió de Estados con la intención de
aprovechar la infraestructura de los satélites y hacer un
modelo de vigilancia, rastreo y cruce de informaciones en
sitios estratégicos de todo el planeta. Los centros de
operaciones básicos estaban en Estados Unidos, en Australia y
en Inglaterra. A esta red Echelon se han ido añadiendo
gobiernos distintos que quieren conformar una gran red de
vigilancia vía satélite y vía nodos en tierra.

El proyecto Echelon se supone que intentaba ser una especie de
gran panóptico, en el sentido foucaultiano, es decir, un
espacio centralizado de vigilancia y control para hacer una
tarea de disuasión. Funciona con el principio del panoptismo
—al margen de que funcione realmente o no— como vigilancia del
fax, el teléfono, los mensajes de correo electrónico, los
medios de comunicación... Una de las cosas que ha demostrado
que el proyecto Echelon no funciona, no controla nada, han
sido los dos aviones que se estrellaron en las torres gemelas
de Nueva York. No sirvió para nada tanto ejercicio de
vigilancia: para una cosa tan peregrina como secuestrar y
estrellar un avión.

Indymedia (http://www.indymedia.org/), que en primera instancia es una especie de portal, es una red
completa de movimientos sociales alternativos o de nuevos
movimientos sociales cuyo nodo de relación son páginas web y
trabajo concreto en lo local. Indymedia y sus diferentes foros
de trabajo intentan generar una gran movilización
antiglobalización, que tiene que hacerse presente en los
diferentes escenarios con actividad muy concreta de acción
directa. Lo que hemos visto como su problema —es una hipótesis
mía, no sé qué tan correcta sea— es que Indymedia lo que ha
hecho es desmovilizar, porque no es lo mismo suponer que uno
ya está movilizando a todo el mundo a través de un correo
electrónico, en un foro virtual, que salir a la calle y hacer
algo concreto. Son dos instancias distintas de acción
política, con lógicas distintas y que no siempre convergen.

El supuesto trabajo de red ha funcionado poco porque lo que ha
hecho ha sido ser contrapunto. Lo mismo se vio hace unas
semanas aquí en Barcelona. Yo siempre he creído que hay que
pensar al revés. Si la policía no hubiera estado allí, la
gente que se iba a manifestar no hubiera tenido ningún rol
concreto. Pero como la policía estaba allí, la gente tenía que
manifestarse y entonces, todos contentos, hacían su tarea: los
policías haciendo labor de presión y de control y los otros
haciendo labor de resistencia y anticontrol, etcétera. El
resultado final ha sido que los dos han trabajado para una
instancia concreta, que son las reuniones "cumbre" de los
organizadores de lo global —que cada vez que monten su "pieza
cómica" van a tener gente que va a hacer movida, van a tener
publicidad y éxito asegurado y van a sacrificar la movilidad
de la gente, como ha ocurrido en Barcelona. Eso es lo que
buscan las "cumbres": no ha funcionado para nada en concreto.
Al igual que con Echelon, se desmantela el concepto: el
panóptico no sirve para nada y la Red no sirve para mucho.

A propósito de panoptismo, hay una discusión en boga en este
momento: la discusión generada desde España y desde algunos
países de Europa para hacer el proyecto Galileo. El proyecto
Galileo es la utilización de tecnología de satélites para
hacer un sistema de rastreo parecido a lo que los gringos
llaman GPS, que es el seguimiento por satélite de cualquier
cosa que tenga instalado el trasmisor. Los Estados Unidos,
evidentemente, están en oposición porque no quieren permitir
que Galileo funcione, porque significa que a ellos se les
acaba la prerrogativa del GPS. Ahora es la discusión de moda.
De hecho, en el suplemento Ciberpaís de El País, hoy viene que
siguen discutiendo sobre el tema. Dicen que el hecho de que el
proyecto Galileo funcione o no, depende de que los gringos
quieran.

2.5. Música industrial

Por último, para hacer el cierre final: la música industrial,
¿qué es? Ustedes ya lo buscarán luego en la Internet, que para
esto sí sirve la Red, para encontrar información muy
interesante. La música industrial es, en mi opinión, la
versión contemporánea de la música clásica, una nueva música
clásica. Es decir, la música que está construida con armonías
complejas, pero con principios instrumentales o rítmicos muy
sencillos. Lo complejo que tiene la música industrial es la
utilización de la tecnología, es decir, los sintetizadores,
cajas de ritmo, etc., pero tiene motivos bastante sencillos.
En términos muy generales, a nosotros nos suena raro porque
"hay mucho ruido": hay aparatitos, rechinidos, loops, suenan
campanitas, golpecitos desconocidos; no la entendemos ni
asimilamos a la primera. A mí me gusta y trato de entenderla y
usarla para trabajar.

La música industrial, por otro lado, es una música que
recupera tradiciones culturales diversas. Una es el futurismo
italiano, que es una propuesta de finales del siglo XIX y
principios del XX. Podríamos decir que era el primer intento
sistemático y organizado de poner en juego la idea de la
tecnología, de la revolución industrial, en lo cotidiano. Era
preguntarse de qué manera las máquinas estaban transformando
lo social, a principios del siglo XX, sobre todo en los países
industrializados. El futurismo italiano era un movimiento de
gente que a lo mejor no tenía nada que hacer -las movidas
culturales surgen de gente que no tienen nada que hacer, de
ociosos. Proponían manifiestos y los publicaban en periódicos:
el manifiesto futurista. La música industrial recupera parte
de eso, un movimiento que trataba de la belleza que hay en la
tecnología y en la industria. Una de las frases típicas que ya
es un lugar común, es que hay más belleza en el motor de un
automóvil que en la Victoria de Samotracia. En ese tiempo era
como preguntar a la gente por qué iban a un museo si tenían un
automóvil Peugeot nuevo y mucho más bello.

Otra recuperación que me parece que tiene la música industrial
es la Bauhaus. Pero no la Bauhaus de la arquitectura —que es
la versión que más o menos conocemos—, no la Bauhaus de Walter
Gropius o de Mies van der Rohe al final, sino la Bauhaus con
una idea básica: la reconciliación entre la funcionalidad y la
belleza, la reconciliación entre el diseño de las cosas
bonitas con la funcionalidad. Lo que intenta la música
industrial es poner una nueva idea de lo que es lo bello con
lo funcional. Son cosas muy sencillas pero con una idea de
belleza rara, bizarra, que algunos juzgarían barroca.

Una última cosa que tiene que ver con la música industrial es
el movimiento dadaísta. El dadaísmo es la instalación, el
movimiento cultural de los cafés y de los espacios de
performance de artes diversas. El primer espacio donde se
trabajó fue el cabaret Voltaire, en Zurich, que es donde
empezó el movimiento dadá. Era un café donde lo que importaba
era ir a hacer esa performance, y cada cual llegaba con su
asunto estético, con su propuesta artística y lo convertía en
performance. Se valía hacer pintura, música, danza o lo que
fuera. La consigna del cabaret Voltaire era hacer escándalo.

Para no entrar más en detalles, estos tres movimientos parecen
encontrarse en la música industrial. La música industrial
parte de un concepto básico que es no sólo hacer música, sino
hacer multimedia. Todos los grupos de música industrial
piensan en cómo hacer el vídeo, como hacer la performance en
los conciertos y cómo hacer la música, a diferencia de la
música que podríamos llamar "más convencional" —pero que no es
exactamente eso— en la que yo hago la canción, la compongo en
la guitarra y luego en el piano, la voy llenando de capas,
hago los arreglos, la grabo… y termina cantándola uno de los
de "Operación Triunfo", por ejemplo, que es la salida más
patética para una cosa importante. En el caso de la música
industrial es casi al revés. Yo tengo la idea de un vídeo,
tengo una imagen y le voy metiendo música.

A mí me gustan muchos grupos de música industrial. Citaré sólo
a dos de ellos. Uno se llama Nine Inch Nails
(http://www.nin.com/)
—que quiere decir "clavos de nueve pulgadas" o "uñas de nueve
pulgadas"—, que es de un amigo que se llama Trent Reznor. Él
produce sus discos y produce discos de otra gente, pero lo que
hace es hacer un seguimiento de obra. Ya decía en el seminario
que todos sus discos van seriados. Aunque se llamen distintos
son Halo número 1, Halo número 2, 3, 4. El último que hizo se
llama Halo 17, o algo así. Es como hacer una especie de gran
sinfonía a la que le va agregando capítulos.

El otro grupo se llama Einstürzende Neubauten
(http://www.mutelibtech.com/mute/neubau/neubau.htm)
y es un grupo de alemanes que se dedican a hacer música. El
nombre es un juego de palabras en alemán que quiere decir
aproximadamente "derrumbe de lo recién construido: lo que
acabamos de construir, lo destruimos de inmediato". Es una
idea notablemente arquitectónica. Algunas de sus obras son
llamadas "Estrategias contra la Arquitectura". De hecho, todos
sus discos tienen que ver con la arquitectura, con la física y
demás.

Recuerdo que en Halo 12: Closure, una caja de dos vídeos de
Nine Inch Nails, aparecen canciones que muestran en imágenes
violentas (y censuradas, incluso), la vinculación arrolladora
entre las máquinas y el cuerpo humano. Recuerdo especialmente
los vídeos de las canciones "Happiness in slavery", "Closer" o
"Help me I'm in hell".

Lo que plantea un poco este tipo de música es la relación
problemática entre las máquinas y el cuerpo humano, un tema
que en psicología social en los últimos tiempos ha sido
importante. De hecho hay más o menos una tradición que empieza
a consolidarse sobre trabajos de cuerpo, de corporalidad,
sobre qué es el cuerpo, pero no en sentido metafísico o
incluso lacaniano —que considera el cuerpo una especie de cosa
extraña—, sino el cuerpo de carne y hueso, o sea, lo que se
tritura. Esa es un poco la constitución de qué es lo humano en
todo esto, es parte del asunto, por esto les pedía que
tuvieran a Sloterdijk en la cabeza.

Otra cosa que tiene que ver con esto es que el vídeo de
"Happiness" en particular dio pie a una moda de producir
vídeos más o menos siguiendo esta idea que continúa hasta la
actualidad. Casi todos los grupos de música se dedican a
pensar primero el vídeo y hacen la música después, y cada vez
están haciendo cosas más difíciles de ver de primera
instancia. Si uno quiere meterse a trabajar la música y la
cuestión visual, uno tiene que entrar a ver esto o no verlo.
Entrar a verlo significa de qué manera se está planteando el
asunto de la relación entre la tecnología, lo científico, lo
humano y demás. Y este, es un tema paradigmático en la
psicología social.

2.6. Psicología social y socialidad

Me gustaría que aterrizáramos en lo que es la psicología
social para que no suene como un trayecto un poco raro. En
psicología social hay varios conceptos que son importantes
para trabajar, como los de identidad, socialidad, interacción
y uno que a lo mejor no entra como parte de la psicología
social, pero que va a entrar, que es la acción política. Con
esta moda que está poniéndose de trabajar movimientos sociales
y demás, seguramente la psicología incluirá la acción política
como un concepto.

El asunto es que en muchos trabajos de psicología social —yo
he revisado algunos que intentan trabajar estos temas— se
acercan a estos temas sin eliminar los conceptos clásicos. Hay
trabajos que quieren trabajar la identidad, por ejemplo en los
chat, pero sin desprenderse de la idea de identidad como un
concepto más o menos clásico, que es un principio de orden que
aglutina una composición más o menos consistente de algo que
se mantiene, aunque puede cambiar —uno puede entender la
identidad como algo que se transforma, se negocia, todo lo que
ustedes quieran, pero al final de todo persiste esa idea
básica que la identidad es una construcción que se mantiene.

Otro concepto que he escuchado aquí, y que planteo aquí para
ver si peleamos un poco, es la idea de socialidad. Cuando se
habla de la cuestión de la cibercultura o de las tecnologías
de información y comunicación, se habla mucho de la
socialidad, entendida como ese concepto que nos sirve para
explicar lo que ocurre en las interacciones en red o en línea:
1) me tomo un café con alguien, le doy un abrazo, le doy un
beso y, más tarde, 2) por Internet quedo para tomar un café,
le doy un beso pero es un beso virtual, le envío un emoticono
que son unos labios. En ambos casos, aparentemente ocurre una
interacción similar, una socialidad semejante. Pero los dos
órdenes no son iguales. Yo soy más clásico y sigo prefiriendo
el primero, el de lo más directo, lo más físico. Entonces no
se habla de lo mismo. En realidad, el segundo momento, el de
la mediación de la Internet, lo que sucede es una simulación y
una activación de las fórmulas que se construyen y
experimentan cara a cara. Es decir, en la Red no habría
socialidad sino, acaso, simulación de situaciones cara a cara.

2.7. Acción política y nuevas tecnologías

Finalmente, la acción política. Como vimos en la idea de los
panópticos y redes, lo que hace toda moda es construir un
escenario nuevo para repensar lo social, pero al mismo tiempo
se tiene que agotar. La función que tiene el lenguaje es
construir cosas para luego endurecerse en conceptos a los que
hay que darles una patada para hacer otros nuevos. No se vale
tener un concepto que sirve para todo. Es como tener una
herramienta para todo: no se puede, hay que utilizar diversas.

El concepto de la acción política entra aquí porque lo que se
ha producido es un efecto de desmovilización en muchos casos.
Quiero que entremos a debatir y por eso lo digo aquí en la
UOC: lo que provocan a veces las TIC es un efecto de
desmovilización real, con la idea de que hay el fantasma de
que nos movilizamos, estamos en la Red, lo que sea. Pero
bueno, sí y no. Sí estamos, pero tampoco estamos, porque
finalmente si entendemos la idea de la actualidad y la
virtualidad, debemos entender que lo virtual es lo posible;
que entonces lo posible se va construyendo con
actualizaciones, con actualidades. Entonces, si no se saben
las condiciones y problemas de dichas actualizaciones en las
comunidades más claramente "locales", lo posible no es viable,
y entonces lo virtual puede ser un concepto que no tiene
sentido. En otras palabras, la institución generada localmente
a partir de la virtualidad, genera un efecto de supuesta
actualidad encarnada en aparatos, procedimientos,
dispositivos: la Red misma como un fetiche, la "comunidad
virtual" como una nueva entelequia que desmoviliza, que
despolitiza, que encubre con supuestos tecnocientíficos la
acción política efectiva.

Pero tampoco se trata de hacer psicología comunitaria a la
usanza clásica, definida territorialmente (¿a partir de
cuantos metros cuadrados hay comunidad?) y en donde lo que se
exige es ir "a mojarse" a las comunidades, ir a llevarles
paquetes de alimentos a los pobres, abanderar movimientos
populares, etcétera, como indicador de acción política. Esto
es hablar de mesianismo. Pero la acción política tampoco es
esto necesariamente. La acción política no consiste en
respetar los límites de las disciplinas, despreciar espacios
de producción cultural como la música industrial, repetir
mecánicamente los mantras de las comunidades virtuales, la
ciberguerrilla, las ciberculturas. Tampoco, que alguien monte
una página web, la llame "Indymedia", "Plektopoi" o "Nodo 50",
y cuando todo el mundo entre ahí, "ya está movilizado
políticamente". A lo mejor sí y a lo mejor no. En todo caso,
la psicología social podría echar una mirada a estas
cuestiones.

Ciberculturas y psicología social completo.

"La tecnología es neutra: sólo debería ilegalizarse la estupidez

[...] La prohibición de herramientas supone un freno al desarrollo humano. Imaginen por un momento un mundo en el que alguien hubiese ilegalizado el alfabeto, la imprenta, la máquina de escribir... Los mismos que prohíben los programas de ordenador, a causa del uso indebido de los mismos, jamás se plantearían legislar contra otras herramientas de uso masivo en nuestra sociedad, por muy pervertida que haya sido su utilización en distintos momentos de la historia. Por mucho que hayan evolucionado las quijadas de asno.

A pesar de sus errores, a pesar de su sumisión al poder económico, a nadie se le ocurriría proponer la ilegalización del Parlamento, aunque sus inquilinos no estén a la altura de las circunstancias. Aún con sus defectos, la democracia sigue siendo una herramienta válida.

Y las herramientas no deberían prohibirse jamás."

en "Las herramientas prohibidas" de Carlos Sánchez Almeida.

"No podemos esperar hasta que el mundo cambie... Ni hasta que vengan nuevos tiempos que nos hagan cambiar a nosotros, ni esperar que llegue la revolución y nos arrastre en su nueva carrera. El futuro somos nosotros mismos."

Beatrice Butreau



Encontrados en otra web recomendable: ediciones simbióticas, con numerosas publicaciones digitales interesantes, como por ejemplo La conquista silenciosa del ciberespacio de Ariel Vercelli, Activismo digital y telemático. Poder y contrapoder en el ciberespacio. v.1.1 de Xabier Barandiaran, República Internet de Carlos Sánchez Almeida y muchas más.

martes, agosto 16, 2005

El Meme Eléctrico


El Meme Eléctrico [Paidós] es un grueso libro de 392 páginas, repleto de
referencias, pero muy claro y fácil de leer. Su propósito es ambicioso.
El autor, Robert Aunger, propone lo que denomina "una nueva teoría sobrela manera cómo pensamos": A New Theory of How We Think.

A fin de acometer semejante objetivo, propone volver a las bases mismas
de los trabajos sobre la memética, intentando identificar el factor
causal que provoca los fenómenos descritos por el concepto
manifiestamente confuso de meme. Aunger querría, como dice él mismo, ser
a la memética lo que Watson y Crick fueron a la genética. Antes que ellos, la genética acumulaba conjeturas, muchas de las cuales se nos han revelado premonitorias, pero a falta de identificar el agente causal,
implicaban múltiples aspectos que revelaban más de una filosofía que de una ciencia verdaderamente dura. Una vez aislados el ADN y su mecanismo de repetición, bien al contrario, pudieron comenzar innombrables desarrollos de la genética, de los que estamos lejos aún de haber explorado todas las posibilidades.

Robert Aunger no pretende haber encontrado el equivalente al ADN en
materia de memética. En cambio, espera haber despejado suficientemente el terreno para que la "caza del meme" pueda empezar en serio. Para Aunger, el meme es probablemente una entidad replicativa que asocia en un lazo electro-químico las sinapsis de una o diversas neuronas. El meme es pues interno al cerebro. No puede salir de él para contaminar otros cerebros, mas que a través de diversos procesos de mediación que el libro examina. El autor propone además el término neuromeme.

Esta entidad es susceptible de desplazarse de una neurona a otra y, sobretodo, se puede replicar dentro del cerebro, invadiendo cada vez más áreas cerebrales y modificando eventualmente sus funcionalidades. Se trata así pues y en primer lugar de una contaminación de la materia cerebral, por un agente replicante sometido como tal a las reglas de la evolución darwiniana.

Artículo completo

domingo, agosto 07, 2005

Recrear lo social :: Guattari



ENTREVISTA CON FELIX GUATTARI.

Félix Guattari, psicoanalista y filósofo, era profundamente optimista frente a la crisis de la vida asociativa. Para él, las asociaciones tienen que jugar hoy más que nunca su papel en la reinvención de la vida social, y no sólo como correa de transmisión del Estado. A ellas les corresponde transmitir un proceso de deseo, de creatividad, implicándose en las iniciativas sociales sobre el terreno, y experimentar formas de cooperación como vectores de doble enriquecimiento. Para él, la reapropiación de los saberes pasará por la utilización de las nuevas tecnologías de la inteligencia, portadoras de transversalidad. Esta entrevista ha sido realizada a partir de un trabajo en equipo del Colectivo nacional "Nuevas tecnologías y comunicaciones". Fue preparada para el congreso de Estrasburgo de los CEMEA (agosto de 1992).

- En Chaosmose, más que preconizar nuevos jefes de fila intelectuales, parece usted alegrarse por la emergencia de una "intelectualidad colectiva integrada por el mundo de los enseñantes, los trabajadores sociales, los técnicos". ¿que entiende usted por esto, y cómo podrá asentarse esta intelectualidad colectiva?

La imagen del intelectual maestro-pensador está totalmente en desuso. El intelectual, hoy, es colectivo, potencialmente, en el sentido de que la gente lee, reflexiona y se informa en las diferentes profesiones. Es necesaria una polarización política acerca de esta intelectualidad, que debería traducirse por "1% para la investigación y la innovación", y no sólo para la formación. Y los investigadores profesionales deben estar asociados a ella, en situación de servicio, de asistencia.

Pero esta intelectualidad colectiva está aún muy intimidada por cierta representación del saber vehiculada por las universidades y los medios de comunicación. Nos hace falta una reapropiación de los saberes, que utilice las "tecnologías de la inteligencia" de las que habla Pierre Lévy2. Son estos bancos de datos con múltiples entradas los que producirán una resingularización de las programaciones personales. Debemos experimentar estas tecnologías, ponerlas a prueba en este sentido. Ellas permitirán salir de este abandono en la imagen televisiva que no deja de tener repercusiones sobre el funcionamiento de la ciudad.

- En su texto "Para una ética de los medios de comunicación", publicado en Le Monde del 6 de noviembre de 1991, usted afirma que para dichas experimentaciones de comunicación social -independientemente, por otra parte, del grado de tecnología que implican- el marco del Desarrollo social de los barrios (DSQ) es particularmente indicado. ¿Por qué?

El DSQ es una vieja idea de la época del CERFI. Yo no hago de ello una religión: apreciar las consecuencias de una generalización sobre esto sería demasiado complicado. Pero esta vieja idea, la de asociar el público y los equipamientos, permite constatar que los problemas psiquiátricos, de drogas, de personas ancianas, tienen caminos a desarrollar: el apoyo, la "contaminación" y el estímulo corresponden a una micropolítica del desarrollo local. Esto prueba, sin ser por ello un modelo, que hay otras políticas posibles.

Tales iniciativas sociales sobre el terreno -término que utilizaré ahora en lugar de innovaciones sociales- merecen ser financiadas en tanto que investigación con múltiples cabezas, para pilotar experiencias, incluso a escalas relativamente grandes. Investigadores de diferentes disciplinas deben estar vinculados, así como el Estado y las poblaciones concernidas, a la organización de la vida doméstica de forma desalienada en los HLM y los equipamientos colectivos, a la articulación de las escuelas y de las guarderías. Y de este modo, cristalizar sectores cada vez más amplios de la vida urbana permite reinventar verdaderamente la vida social.

Es necesaria una praxis para que algo mutante aparezca: pensar que basta juntar a la gente para que la vida social avance por sí sola es una ilusión comunitaria.

- Se hace difícil una verdadera política de innovación social. ¿Qué tipo de asociación frente al Estado hay que reivindicar actualmente?

Las asociaciones tienen cosas que decir, y con todo derecho. Tienen que intervenir sobre el terreno de las transformaciones, experimentar nuevos tipos de articulaciones. Pero desconfiemos de la "E" mayúscula que se concede al Estado. El Estado es contradictorio: puede ser al mismo tiempo rígido e inteligente. En todo caso, no concebimos nunca a los agentes del Estado como neutros políticamente.

Actualmente, asistimos a una triple crisis: de las organizaciones políticas, de los sindicatos y de la vida asociativa, y los tres términos son inseparables. Por una parte subsiste el mito socialista-bolchevique, que cree poder utilizar todavía a las masas como correa de transmisión de las vanguardias, por otra, se prohíbe hacer política. Se trata de crear un continuum, con servicios públicos portavoces, con políticos técnicos, que van a aburrirse en el Consejo general, y verdaderos servicios que se ocupan de la cultura y del intercambio.

Por tanto, debemos desarrollar registros de autonomía institucional, acabar con el dualismo "público-privado", e inventar una tercera vía, verdaderamente asociativa, con toda una serie de componentes, como los usuarios y los técnicos, para gestionar los servicios. Uniendo democracia y eficacia, las asociaciones pueden ofrecer un coeficiente de libertad que el Estado no permitirá jamás.

CHAOSMOSE

Chaosmose (Caósmosis), publicado en ediciones Galilée (París, 1992), es la última obra de Félix Guattari. Este es el párrafo de conclusión: "En las brumas y los miasmas que oscurecen nuestro fin de milenio la cuestión de la subjetividad vuelve ahora como un leitmotiv. No es un elemento natural, como tampoco el aire y el agua. ¿Cómo producirla, captarla, enriquecerla, reinventarla permanentemente de manera que sea compatible con universos de valores mutantes? ¿Cómo trabajar por su liberación, es decir, por su resingularización? El psicoanálisis, el análisis institucional, el cine, la literatura, la poesía, las pedagogías innovadoras, los urbanismos y las arquitecturas creadoras... todas las disciplinas deberán conjugar su creatividad para conjurar las pruebas de barbarie, de implosión mental, de espasmo caósmico que se perfilan en el horizonte, y para transformarlas en riquezas y goces imprevisibles, cuyas promesas, después de todo, son siempre tangibles".

- Los CEMEA son un movimiento de educación que privilegia las acciones de formación, en las cuales la transmisión de pedagogía tiene un lugar nada desdeñable. Pero actualmente algunos de nuestros equipos, por su implicación en cursillos de inserción, se enfrentan directamente al problema de la redinamización social donde se plantea la cuestión de la impaciencia en relación con las transformaciones sociales experimentadas. Y la cuestión de nuestro derecho a inmiscuirnos directamente en los asuntos de los otros. Usted, en Chaosmose, afirma que no existe pedagogía de los valores. ¿Cómo puede entonces actuar un movimiento de educación para impulsar la innovación social y luchar contra la exclusión?

El principio de ética fundamental es: el proceso vale más que la inercia. Esto no pasa por la convicción, la propaganda, el proselitismo. Es un proceso, un deseo de creatividad lo que hay que transmitir. Y como eso debe ocurrir sobre el terreno de los demás, la única solución, para sentirse autorizado, es estar en su casa, formar parte de la familia. La intrusión puede llegar muy lejos, hasta caer en una perversión radical, como en Teorema, la película de Passolini.

Esto puede ser considerado como un polo caósmico posible, deseable, pero que hay que rodear. Estar ahí, y no completamente. Si no se parece a este paradigma perverso de la cooperación, no pasará nada. Si se limita a ser un experto que viene a darse una vuelta, todo queda parado en cuanto se vuelve la espalda. Cuando algo se transforma verdaderamente, se trata de deseo, y no de comunicación de saber.

- En Chaosmose, usted evoca la necesidad de una refundación de las praxis políticas, menos jacobinas, más federalistas. ¿La caída del comunismo de Estado tendrá una incidencia sobre la función de autoridad en nuestras propias instancias sociales, políticas y culturales?

Fenómenos complejos como ese exigen respuestas complejas. Para empezar, estamos lejos de haber salido del periodo de "glaciación" de 1985, que yo comparo el periodo de toma exacerbada del poder por la aristocracia con Luis XV. Todos los sistemas jerárquicos han estado amedrentados hasta tal punto por las olas contestatarias de los años 60 que se han crispado enormemente. De ahí han derivado las actuales cultos del individuo, temáticas religiosas, racismo y xenofobia, que cuentan con el consentimiento de la población y corresponden a mutaciones mucho más amplias que el 15% del Frente Nacional.

Por otra parte, la caída de los regímenes del Este ha creado una tabula rasa que implica una inmersión caósmica a partir de la cual puede concebirse una nueva ordenación, nuevas relaciones prácticas y de organización. El esquema estático, piramidal, burocrático y tecnocrático se ha hecho mucho más frágil. Se puede esperar legítimamente una reinvención de prácticas sociales, una puesta en marcha de temáticas nuevas. Y entre éstas, una recomposición, en las condiciones de hoy, de temáticas de los años 60, los años de la contracultura, pero separadas de su poso dogmático. Esto no está muy claro, ya que se constata, en los Estados Unidos, la persistencia de los dogmas en los grupúsculos.

Todas estas referencias libertarias pueden, ciertamente, parecer completamente inadecuadas ante el salvajismo del mundo moderno, si se considera que las devastaciones sociales del reaganismo y del thatcherismo son los "gastos imprevistos" que debe pagar la Historia. Pero se puede también pensar que éstas son políticas completamente arcaicas, y que los sistemas económicos contemporáneos no implican en absoluto, en su esencia, que se divida a la sociedad entre un polo de miseria absoluta y un polo de riqueza insolente, encadenados por jerarquías y sistemas represivos.

Ahora se trata de saber si esta contradicción conlleva aspiraciones antiautoritarias, de democracia social y cultural, de aceptación de la diferencia, de democracia del disenso más que del consenso. Y de cómo esta contradicción será arbitrada por las reorganizaciones geopolíticas, los compromisos económicos, tecnológicos y culturales.

La gran revolución por venir será la de la unión de la pantalla individual y la pantalla informática. Así, la televisión es portadora de interactividad, de un nuevo tipo de transversalidad posible. Toda nuestra jerarquía social y productiva parecerá entonces totalmente fuera de onda, del mismo modo que hemos visto volverse obsoletos los grandes conglomerados de carbón y de acero. Estamos en un periodo ultraparadójico, al borde de mutaciones radicales. Pueden llegar mañana, pero pueden también tardar veinte años.

Entrevista realizada por Roland Woerner.


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NOTAS:

1. Este texto ha sido publicado en la revista PANORAMIQUES, Nº9, titulado Chomage, pauvreté, exclusions: et si le capitalisme venait, lui aussi, à imploser?, segundo trimestre, 1993, pp. 70-73. Para suscripciones a PANORAMIQUES escribir a Editions Corlet, ZI route de Vire - 14110 Condé-sur-Noireau, Francia.

2. Pierre Lévy, "Les technologies de l'intelligence", La Découverte, Paris, 1990.


Fuente